



Nadie vacila, como en el amor,
a la hora del odio.
El odio es la sola prueba indudable
de la existencia.
Eduardo Lizalde
¿para qué? ¿qué le voy a decir?
¿Eso? No…
Sí la amo, pero no la quiero amar. ¿Cómo me quito esto? ¿Qué hay que hacer para dejar de amar? desaparecer, alejarse, morir, odiar.
Pero no la odio, no se deja odiar. No quiere que la odie; tampoco que la ame.
Quiere….¿Qué quiere? Sé lo que no quiere, pero eso no sirve de nada… No a mí.
Yo no soy yo. Ella es yo y ella es ella. Yo no soy. Yo ya no soy.
Palabras palabras repeticiones repeticiones palabras.
¿No dudo cuando amo u odio, o no dudo cuando me odian o me aman?No dudo de que me odien, pero es darme demasiada importancia, y yo no soy demasiado importante para nadie.
De que me amen dudo, pues para ello no hay que ser importante.
Por eso ódiame, no te pido nada. no pido palabras, no pido materia, Sólo odio..
ódiame como se odia a un asesino, a un ladrón, a un fisgón.
Ódiame con el odio de matar, de desaparecer.
Si dices que me amas, ódiame como dices que me amas, pero ódiame más…
No más….
ódiame sin niveles, ódiame con la pureza del odio
Dame la oportunidad de existir otra vez,
y ódiame.